martes, 24 de septiembre de 2013


La orilla azul de la oligarquía salvadoreña
Por Roberto Pineda San Salvador, 20 de septiembre de 2013

Oh
ligarquía
ma
drastra
con marido asesino…
Roque Dalton

Pronto tendremos en El Salvador un nuevo banco compitiendo por cautivar los dólares de nuestras patrióticas billeteras a través del color azul de la bandera, en clara oposición a la mayoritaria banca extranjera tricolor. Estará conducida esta empresa financiera llamada Banco Azul, por el expresidente de ANEP, Carlos Enrique Araujo Esserski y es un esfuerzo por reinsertarse y competir en una cancha que durante todo un siglo fue patrimonio exclusivo de la oligarquía salvadoreña.

Asimismo el gigante estadounidense de las telecomunicaciones ATT, de la mano con la transnacional mexicana América Móvil, o sea los dueños de Claro que sí, pronto incursionara a El Salvador y a otros 14 países latinoamericanos que son los siguientes: Argentina, Chile, Colombia Ecuador, Perú, Paraguay, Uruguay, Republica Dominicana, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Costa Rica.

Para contextualizar estos dos hechos, a continuación hacemos un recorrido por los diversos procesos políticos vividos por la organización insignia de la antigua oligarquía agro-exportadora, que luego de convertirse en oligarquía financiera hoy se dedica a los centros comerciales, hoteles, almacenes y bienes raíces, o sea convertida en oligarquía comercial-importadora. Asimismo exploramos por los territorios de los principales grupos transnacionales con presencia en El Salvador.

Antecedentes

En septiembre de 1966 un grupo de empresarios entre industriales, constructores, textileros, comerciantes y publicistas, pertenecientes a ocho gremiales, reunidos en la Asociación Salvadoreña de Industriales, ASI, unifican criterios, definen estrategias y deciden formar la Asociación Nacional de la Empresa Privada, ANEP y esta gremial desde entonces ha enfrentado diversos desafíos, en su papel de fiel defensora de los intereses de clase de la fracción hegemónica de la burguesía, que fue por mucho tiempo la oligarquía agro-exportadora, aliada a la dictadura militar.

Curiosamente en esa época la entonces poderosa Asociación Cafetalera de El Salvador, fundada en diciembre de 1929 en plena crisis económica mundial, no aparece como fundadora, aunque posteriormente la defensa de este sector se convertirá en una de las banderas principales de la nueva gremial. Mientras que la ASI, formada en junio de 1958, encabeza este esfuerzo.

Las gremiales empresariales que le dieron vida a la Asociación Nacional de la Empresa Privada, ANEP fueron las siguientes: Asociación de Medios Publicitarios Salvadoreños, Asociación Salvadoreña de Agencias de Publicidad, Asociación Salvadoreña de Industriales, Cámara de Comercio e Industria de El Salvador, Cámara de Representantes Comerciales de El Salvador, Cámara Salvadoreña de la Industria de la Construcción, Sociedad de Comerciantes e Industriales Salvadoreños, y Unión de Industrias Textiles.

Los tiempos dorados de Conciliación Nacional

En un primer momento, en el periodo de los gobiernos militares del Partido de Conciliación Nacional, PCN, que va de 1962 a 1979, le corresponde enfrentar, por una parte a sectores dentro de la misma clase dominante y el estamento militar que pugnaban por realizar tibias reformas para conjurar el peligro de un estallido revolucionario; y por la otra al surgimiento de un poderoso movimiento popular que desafiaba abiertamente al orden establecido y pugnaba por un cambio de sistema.

Conducen este periodo los siguientes empresarios: el primero fue el cervecero Roberto Quiñónez Meza (1966-1969) , que durante treinta años dirigió La Constancia; el segundo el ferretero Eduardo Funes Hartmann (1969-1970), el tercero el empresario de medios Guillermo Borja Nathan (1970), el cuarto el cafetalero Jaime Álvarez Gotay (1974-1976), el quinto el empresario avícola Eduardo Lemus Obyrne (1976-1979) que enfrentó el esfuerzo fallido de “transformación agraria “ del Coronel Molina y que luego fue vinculado con el asesinato de Monseñor Romero y finalmente en este periodo, el empresario de supermercados Francisco Javier Calleja Malaina (1979), hijo del español Daniel Calleja, quien en 1950 funda el primer supermercado Sumesa, después Super Selectos.

PRESIDENTES DE ANEP
PRESIDENTES DEL PAIS
Cervecero Roberto Quiñónez Meza (1966-1969)
Cnel. Julio Adalberto Rivera (1962-1967)
Ferretero Eduardo Funes Hartmann (1969-1970) Empresario de medios Guillermo Borja Nathan (1970)
Gral. Fidel Sánchez Hernández (1967-1972)
Cafetalero/cañero Jaime Álvarez Gotay (1974-1976)
Cnel. Arturo Armando Molina (1972-1977)
Empresario avícola Eduardo Lemus Obyrne (1976-1979) Empresario de supermercados Francisco Calleja (1979)
Gral. Carlos Humberto Romero (1977-1979)

Los tiempos de la guerra popular revolucionaria
El segundo momento es el de la Guerra Popular Revolucionaria, cuando la oligarquía presencia sorprendida el surgimiento de un ejército popular (el FMLN) a la vez que enfrenta las medidas reformistas de un gobierno títere, que impulsa una estrategia de contrainsurgencia, para intentar destruir al movimiento revolucionario y garantizar así una nueva fase de la dictadura militar.

Estas medidas – reforma agraria, nacionalización de la banca y del comercio exterior- afectan fuertemente a la oligarquía agro-exportadora, que se ve en la necesidad de construir luego de cincuenta años, su propio instrumento político: el partido ARENA en 1981. Fueron para la oligarquía doce años de incertidumbre acerca del desenlace del conflicto armado. La luz al final de túnel fueron los Acuerdos de Paz de 1992.

Conducen este periodo los siguientes empresarios: José Eduardo Palomo C. (1979-1980), a quien le correspondió enfrentar la grave crisis política desatada a partir del golpe de estado del 15 de octubre de 1979 así como las reformas estructurales de marzo de 1980 (reforma agraria, nacionalización de la banca y del comercio exterior) a la vez impulsó la creación de la Alianza Productiva; le sustituye el empresario de transporte de carga Eduardo Menéndez (1980-1982), y es en su gestión que surge el think tank conservador FUSADES.

Le sigue Conrado López Andreu (1982-1985), vinculado a la Cámara de Comercio y ex integrante del COENA; continúa el ganadero y empresario lechero Carlos Antonio Borja Letona (1985-1987, el comerciante Víctor Steiner (1987), quién impulsó un paro empresarial contra el gobierno del democristiano José Napoleón Duarte; Miguel Ángel Salaverría (1988-1989), canciller y luego embajador en Washington y Camilo Bolaños (1989-1992). Entre ANEP y ARENA en este periodo, surgen lazos estrechos de cooperación.

PRESIDENTES DE ANEP
PRESIDENTES DEL PAIS Y DE ARENA
José Eduardo Palomo C (1979-1980)
Eduardo Menéndez (1980-1982)
Juntas Cívico- Militares de Gobierno (1979-1982)
Conrado López Andreu (1982-1985)
Álvaro Magaña (1982-1984) ARENA: Roberto DAubuisson (1981-1985)
Carlos Antonio Borja letona (1985-1987)
Víctor A, Steiner Morataya (1987)
Miguel Ángel Salaverría (1988-1989)
José Napoleón Duarte (1984-1989) ARENA: Félix Alfredo Cristiani (1985-1989)
Camilo Bolaños (1989-1992)
Félix Alfredo Cristiani (1989-1994) ARENA: Armando Calderon Sol (1988-1994)

Los tiempos de los Acuerdos de Paz

El tercer momento es el de los Acuerdo de Paz de 1992 y su cumplimiento, que comprendió la desmilitarización y democratización de la sociedad salvadoreña junto con el inicio de un proceso de privatizaciones, que iniciaron con la banca, que había sido nacionalizada en marzo de 1980 y permitieron el surgimiento de una nueva oligarquía, la burguesía financiera, vinculada a los grupos que se adueñaron de los bancos reprivatizados: los Grupos Empresariales Dueñas, Kriete, Cristiani, Simán, Poma, Belismelis, Murray Meza.

Conducen este periodo los siguientes empresarios: Roberto Vilanova (1992-1997), le sigue el comerciante Ricardo Félix Simán Daboub (1997-2001) vinculado al Banco Salvadoreño y a Almacenes Simán, es el primer empresario de origen árabe que vence la discriminación oligárquica y preside la gremial; y abre el camino para la llegada de otro empresario de origen árabe, Elías Antonio Saca(2001-2003) dueño de cadenas de radios y primer presidente de ANEP que ocupa la presidencia del país y la presidencia de ARENA; y finalmente Federico Colorado (2003-2009).

Roberto Vilanova (1992-1997)
Felix Alfredo Cristiani (1989-1994)
Armando Calderon Sol (1994-1999) ARENA:
Juan José Domenech de La Despensa de Don Juan (1994-1996)
Félix Cristiani (1996-2000)
Ricardo Félix Simán Daboub (1997-2001) Elías Antonio Saca (2001-2003)
Francisco Flores (1999-2004)
ARENA: Walter Araujo (2000-2001) Industrial Roberto Murray Meza (2001) Banquero Archie Baldocchi Dueñas (2002) Cafetalero José Antonio Salaverría Borja (2003)
Federico Colorado (2003-2009)
Elías Antonio Saca (2004-2009)
ARENA: Elías Antonio Saca (2004-2009)

Los tiempos del cambio

El cuarto momento arranca con el triunfo electoral de una amplia coalición popular y social conducida por el periodista Mauricio Funes y el partido de izquierda FMLN, que marca el inicio de un gobierno de profunda proyección social y en franca oposición a las fuerzas del antiguo régimen. La ANEP se lanza a partir de 2011 a una mortal batalla para lograr la derrota de este nuevo proyecto y ayudar a una debilitada ARENA a recuperar la presidencia en el 2014 y lograr así la ansiada restauración oligárquica.

Conducen este periodo los siguientes empresarios: el “conciliador” Carlos Enrique Araujo Esserski (2009-2011), que incluso integró el gubernamental Consejo Económico Social, CES, y finalmente, el “duro” Jorge Daboub (2011-2014) un férreo enemigo de la administración Funes a la vez que es el tercer presidente de origen árabe de la gremial.


Comerciante Carlos Enrique Araujo Esserski (2009-2011)
Comerciante Jorge Daboub (2011-2014)
Mauricio Funes (2009-2014)
ARENA: Rodrigo Ávila (2009)
Félix Cristiani (2009-2013)
Jorge Velado (2013)

A continuación se presente el listado de los veinte presidentes de la ANEP.


Gráfico 1. Presidentes de ANEP

NOMBRE
PERIODO
ORIGEN
EMPRESA
OTROS
Roberto Quiñónez Meza
1966-1968
Cervecero
Industria La Constancia

Eduardo Funes Hartmann (+)
1968-1970
Ferretero
Ferreterías Funes Hartmann
Fundador de ASI y Presidente (1988)
Guillermo Borja Nathan
1970
Empresario de Medios de Comunicación
Periódico El Mundo

Jaime Álvarez Gotay (+)
1974-1976
Cafetalero y Cañero
Cooperativa Exportadora El Volcan, Compañía Azucarera Salvadoreña

Eduardo Lemus Obyrne
1976-1979
Empresario avícola
La Catalana

Francisco Calleja
1979
Empresario de supermercados
Super Selectos

José Eduardo Palomo C.
1979-1980



Eduardo Menéndez
1980-1982
Empresario de transporte de carga

Expresidente de ASI
Conrado López Andreu
1982-1985
Empresario agrícola y naviero

Ex Ministro de Gobernación (Flores), Expresidente Cámara de Comercio, COENA
Carlos Antonio Borja Letona
1985-1987
Ganadero y empresario lácteo
Cooperativa Lechera de Santa Ana, Agrícola Ganadera Borja Letona
AMPES, Diputado de ARENA
Víctor José Steiner Morataya
1987
Comerciante
Steiner S. A.
Presidente de Cámara de Comercio e Industria, COENA
Miguel Angel Salaverría
1988-1989
Exportador de café
Prieto S. A.
Publicidad Comercial
Embajador en Washington, Canciller, presidente de CEPA
Camilo Bolaños
1989-1992
Comerciante

Presidente del ISTU
Roberto Vilanova Molina
1992-1997
Comerciante

ASI, AVES, BCR
Ricardo Félix Simán Daboub
1997-2001
Comerciante
Almacenes Simán

Elías Antonio Saca
2001-2003
Empresario de radios
Grupo Samix
Presidente del COENA y de El Salvador
Federico Colorado
2008-2009
Empresario Lácteo
Quesos Petacones, Asociación de Plantas Procesadores de Leche (Apple)
Asileche, Camagro
Carlos Enrique Araujo Esserski
2009-2011
Comerciante
Distribuidora DAraujo Goldtree Liebes
AFP Crecer Banco Agrícola COENA (2001 junto con Archie Baldocchi)
Jorge Daboub
2011-2013
Comerciante
ASIPLASTIC
Cámara de Comercio e Industria


Gráfico 2. Presidentes de bancos salvadoreños transnacionalizados

Banco Agrícola
Banco Cuscatlán
Banco Salvadoreño
Banco de Comercio
BAC-Credomatic
Luís Escalante Arce (Fundador en 1955)
Roberto Hill (Fundador en 1972)
1885 (Fundado por Mauricio Duke y Francisco Camacho)
Miguel Dueñas Palomo (Fundador en 1949)
1952 (Grupo Pellas de Nicaragua)
Ramón González Giner 1989-1992

Félix José Simán 1989-2004


Archi Baldocchi Dueñas 1992-2003

María Eugenia Brizuela de Ávila 2004-2007
José Gustavo Belismelis 2003-2004
Ernesto Castegnaro 2003-2010
Rodolfo Roberto Schildknecht 2003-2006 BANCOLOMBIA
Rodolfo Roberto Schildknecht 2006-2008
Mauricio Samayoa Rivas 2002-2005
HSBC
María Eugenia Brizuela de Ávila 2007-2008

GENERAL ELECTRIC (2005)
Roberto Orellana Milla 2008-2010




Sergio Restrepo Isaza (Pres.)
Rafael Barraza (Pres. Ejec.) 2010-2013
Citibank Luis Alberto Marin 2010-2013
Juan Antonio Miró Llort
DAVIVIENDA
Pedro Alejandro Uribe Torres (Pres.) Gerardo José Siman Siri (Pres. Ejec.) 2012-2013
SCOTIABANK Jean Luc Rich (Pres.) Juan Carlos García Vizcaíno (Pres. Exec.) 2010-2013
BANCO DE AMERICA CENTRAL
( GRUPO AVAL) (2010) Raúl Ernesto Cardenal Debayle

2010-2013

2. El Salvador y las conexiones de la globalización

En los últimos años y en particular a partir de la firma de varios tratados de libre comercio que son claras conexiones de la globalización imperante, El Salvador ha experimentado la llegada de variadas y poderosas empresas transnacionales, que se han apoderado de un sector considerable y estratégico de la economía del país. A continuación describimos algunas de las diversas expresiones internacionales de estas conexiones.

La conexión estadounidense

Las transnacionales estadounidenses se han concentrado en la banca Citibank, los seguros SISA, la AFP Confía, distribución de energía AES, bebidas y gaseosas Cab-Corp (Pepsi), detergentes Kimberly-Clark, S.C. Jonson, textiles y confecciones Lempa Services, Hanes, fertilizantes Monsanto, centro de llamadas Sykes, computadoras Dell, supermercados Walmart, comida rapida McDonald, líneas aéreas Delta, Continental, American Airlines, y red de gasolineras TEXACO, entre otras.

La conexión canadiense

Los discretos canadienses se han afianzado de la empresa de mantenimiento de aeronaves Aeroman y le están apostando a la minería metálica en Cabañas con la “exploración” de Pacific Rim.

La conexión israelita

Los empresarios israelitas se han inclinado por invertir en energía controlando la distribuidora Nejapa Power.

La conexión italiana

Los empresarios italianos prefieren la energía geotérmica a través de ENEL y la construcción de presas hidroeléctricas por medio de Astaldi.

La conexión suiza

Los empresarios suizos monopolizan la industria del cemento Holcim y controlan las gasolineras marca Puma.

La conexión española

Los empresarios españoles vinieron a los seguros, MAPFRE-La Centroamericana, a sacar y procesar atún por medio de Grupo Calvo, así como las telecomunicaciones con Telefónica-Movistar y un centro de llamadas Atento.

La conexión alemana

Los empresarios alemanes invierten en la banca Banco ProCredit, la farmacéutica Bayer con una planta en Ilopango; la empresa de productos eléctricos Siemens, y en agricultura la Red Fox.

La conexión inglesa
Los empresarios ingleses se inclinaron por la compañía de artículos del hogar Unilever.

La conexión taiwanesa
Los empresarios taiwaneses participan dentro de la industria textil y de confecciones.

La conexión surcoreana

Los empresarios surcoreanos participan dentro de la industria textil y de confecciones.

La conexión sudafricana

La transnacional SAB- Miller ejerce la primacía en el rublo bebidas y gaseosas.

La conexión colombiana

La proverbial disputa entre los grupos financieros colombianos ha sido, como resultado de los misterios de la globalización neoliberal, trasladada a Centroamérica y Panamá. Me refiero a la pugna principalmente entre los paisas del Sindicato Antioqueño, que incluyen a los poderosos grupos Bancolombia, dirigido por Jorge Londoño y Sura, conducido por David Bujanini; que se han apoderado en nuestro país del Banco Agrícola, de ASESUISA y de AFP Crecer; y de los capitalinos Grupo Aval de Luís Carlos Sarmiento Angulo, que incluye al Banco de Bogota, dueño de BAC-Credomatic; y Grupo Bolívar, dirigido por José Alejandro Cortez y dueño de Davivienda; e incluso al Grupo Carvajal, de Manuel Carvajal Sinisterra.

Esto son los cuatro grupos que ya llegaron pero faltan que desembarquen el Grupo Ardila Lülle y el Grupo Santodomingo. Y no podemos dejar por fuera ni a la línea aérea Avianca, del empresario colombiano-brasileño German Efromovich, que se tragó en el 2009 a la desaparecida Taca, ni al Hotel Royal Decameron Salinitas, propiedad del argentino-colombiano Lucio García Mancilla, abierto en diciembre de 2005.

La conexión mexicana

Los principales grupos empresariales mexicanos también han incursionado en nuestro territorio. Existen cinco direcciones de ataque: la primera es las telecomunicaciones encabezada por el Grupo Carso de Carlos Slim Helú por medio de Claro; la segunda es una discreta inversión bancaria por medio de Banco Azteca del Grupo Elektra de Ricardo Salinas Pliego; la tercera es la planta abierta en 2008 en Nejapa por Grupo Jumex del industrial Eugenio López Alonso; la cuarta es del Grupo Bimbo de Lorenzo Servitje; y la quinta es la planta inaugurada en 1993 en San Luís Talpa, del Grupo Maseca (Gruma) del industrial Roberto González Barrera.

La conexión brasileña

Algunos grupos empresariales brasileños también han subido hasta El Salvador, pero sin presencia del capital bancario. Entre los principales se encuentran la consultora en ingeniería Intertechne , del empresario Brasil Pinheiro Machado, que ha ganado ya dos licitaciones de la CEL para el diseño de la represa El Chaparral así como la licitación para supervisar las obras de ampliación de la presa hidroeléctrica 5 de Noviembre; interesantemente estos trabajos de ampliación ($189 millones) serán realizados por el consorcio brasileño UPD integrado por Constructora Queiroz Galvao S.A. y Andritz Hydro Ineper Do Brasil, y conducido por Antonio Augusto Queiroz Galvao.

En 2008 construyó una planta la empresa de textiles y confección Petttenati, de Ricardo Pettenati y finalmente, el mes pasado el Banco Nacional de Desarrollo, BNDES aprobó un préstamo millonario para los empresarios del Sistema de Tarjeta Prepago, que les permitirá comprar 40 buses articulados y 290 padrones para poner enmarca el SITRAMSS, con lo que se beneficiaran las empresas Marco Polo y Volvo do Brasil, que ya se encuentran construyendo las unidades.

La conexión venezolana

A partir de 2006 inició un proceso de cooperación entre municipalidades ganadas por el FMLN y la estatal venezolana PDVSA que ha adquirido a través de los años nuevos perfiles así como ha beneficiado a miles de salvadoreños. Este proceso inició con la creación de Alba Petróleos y la apertura de gasolineras y una planta de almacenamiento en Acajutla y ha evolucionado hasta comprender combustibles, semillas, fertilizantes, alimentos, lubricantes y últimamente supermercados y línea aérea. Asimismo hay capital privado venezolano en la ferretería EPA.

La conexión guatemalteca

Guatemala posee tres grandes fortificaciones. La primera y principal es la del Grupo Gutiérrez, propietarios de la imponente cadena internacional de pollo frito Pollo Campero. Y los dos principales bancos guatemaltecos también tienen presencia en nuestro suelo: el Banco G&T Continental, propiedad de Jorge Castillo Love de la Corporación Castillo Hermanos,que se instaló en el país en 2006 y Banco Industrial propiedad de Julio Herrera Zavala y y del Grupo Bicapital Corp, que llegó en el 2011.

La conexión nicaragüense

El principal banco nicaragüense, el Banco de la Producción, Banpro, propiedad de Ramiro Ortiz Mayorga y su Grupo Promérica, incursionó en El Salvador desde 1996 con la apertura de Banco Promérica.

La conexión hondureña

El grupo empresarial Terra, propiedad del dueño de UNO Petrol, Fredy Nasser Selman mantiene presencia en territorio salvadoreño al desplazar a la corporación Shell y asumir las 75 gasolineras con el nombre de la marca UNO. El mismo proceso se desarrolló en Honduras, Guatemala y Nicaragua.

La conexión dominicana
La Aseguradora de Riesgo de Salud dominicana ARS Humano en alianza con el grupo empresarial salvadoreño Zablah lanzaron la Aseguradora Vivir El Salvador.

Gráfico 3. Mapa de Presencia transnacional en economía salvadoreña

Sectores/Países
Colombia
USA
Canada
Guatemala
BANCA
Bancolombia (B. Agrícola) Davivienda
Banco de Bogotá (BAC Credomatic)
Citibank
Scotiabank
Banco Industrial
Banco G&T Continental
Seguros
ASESUISA
Davivienda Seguros
SISA
Seguros-Scotiabank

AFP
AFP Crecer
AFP Confía


Energía
DELSUR
AES


Líneas Aéreas
AVIANCA
AA, Delta, Continental


Telecomunicaciones

ATT


Bebidas y gaseosas

Cab-Corp


Comida rápida

McDonald Pizza Hut

Pollo Campero
Supermercados

Walmart


Fertilizantes

Monsanto


Mantenimiento aéreo


Aeroman



Sectores/Países
Alemania
Nicaragua
México
Brasil
BANCA
Banco ProCredit
Banco Promérica
Banco Azteca

Líneas aéreas


Mexicana, Aero México

Transporte



Marco Polo, Volvo
Telecomunicaciones


CLARO

Licores

Flor de caña


Constructoras



UPD, Intertechne
Textiles



Pettenati










miércoles, 18 de septiembre de 2013


EL DISCRETO ENCANTO DE LA BURGUESIA

Oscar A. Fernández O.
"Nada mejor para enmascarar la ausencia de
pensamiento que la profusión de palabras".

Es alarmante cómo el pensamiento neoliberal se cuela con suma facilidad en el medio de las fuerzas de izquierda a escala internacional. No queremos ir tan lejos en la ilustración de este fenómeno pernicioso. Nos centraremos, pues, en un concepto que, hasta la fecha, se ha asumido con mucho encanto y hasta, aparentemente, con mucha convicción, aún de parte de determinadas fuerzas que luchan por hacer de este mundo un hogar del que toda la humanidad y todas las personas que la conforman, sin excepción, puedan disfrutar, en plena armonía con la naturaleza. Hablamos de la competitividad y sus derivados, como el emprendedurismo (que no se encuentra en los diccionarios académicos de nuestra lengua), nuevo concepto acuñado por el lenguaje del pensamiento autoritario. Hablamos del profesional competitivo, el empresario competitivo, el académico competitivo y, peor aún, el educador competitivo. El colmo es que han tenido una vida revolucionaria, deseosos de pertenecer a este campo.
Y pese a la invasión ideológica que el capitalismo nos impone, usando incluso a los nuestros para promover sus conceptos y adoptar sus nefastas prácticas, no pocos de los que sirven de vectores para ello, siguiendo al enemigo de clase de la humanidad oprimida, intervenida, engañada y saqueada, hablan de neutralidad, apoliticidad, desideologización; en aras, sostienen, de privilegiar la ciencia, la tecnología y la técnica. No siempre, claro está, esto se expresa de forma tan explícita; por lo regular, es más bien el corolario inevitable de la forma reduccionista con que conciben a los seres humanos, profesionales, el académicos, gente que vive del mercado y el conocimiento científico, al desvincularlos de las profundas contradicciones en que, casi por doquier, se desenvuelve la sociedad humana.
El neoliberalismo a todo le imprime un sentido utilitarista, pragmático y competitivo; hace pasar a la competencia de medio a fin en sí mismo. Por ello, lo que no se ajuste a estos parámetros de “calidad”, es desechado, excluido y marginado, se trate de procesos, cosas o personas. Pero a partir de esta visión de la realidad -que adoptan en mayor o menor medida no pocos educadores y hasta elementos de izquierda-, por más que se pregone lo contrario, la ética, la justicia y la igualdad, se vuelven asuntos meramente formales, sin mayor trascendencia, aunque todo esto aparezca en un sinnúmero de planes y formatos de diversa índole. Quiere que todo el mundo sea comerciante “emprendedor” y así habrá menos resistencia en los pueblos, a la consolidación de su nefasto modelo económico.
Preguntémonos entonces: ¿Se pueden ciertamente, comprender estos conceptos de un modo distinto de lo que entienden por tal y practican empresarios, transnacionales, el imperio -que defiende sus intereses contra todo lo que los amenace en mayor o menor grado- y sus adeptos abiertos o solapados?
¿No es acaso la prédica más efectiva del individualismo, como valor entre valores de la civilización occidental capitalista, lo que se esconde detrás del concepto competitividad, empresa y mercado?
¿Pueden los hombres, naciones, regiones y continentes, en una palabra, la humanidad en su conjunto, adoptar estos valores que, alimentando el individualismo a ultranza, sólo genera y puede generar división, discordia y antagonismo entre los mismos?
¿Se pueden cifrar esperanzas en que la competitividad y la privatización del individuo, conduzca a las naciones a integrarse solidaria y complementariamente como estrategia de principio para alcanzar un desarrollo armónico y proporcional entre las mismas? ¿Se puede esperar acaso que la copia de conceptos del capitalismo permita alcanzar el desarrollo integral de las naciones, o que sea una buena estrategia para avanzar obteniendo la gracia de los capitalistas? ¿Es que el capitalismo ha logrado o puede lograr un desarrollo integral que beneficie a toda la humanidad? ¿No ha dado muestras fehacientes de todo lo contrario?
¿Se puede soñar con una definición de competitividad sustancialmente distinta de la que, desde siempre, trasnacionales, mercados globales, empresas y empresarios lanzan al ruedo y ponen en práctica?
De poderse, se puede. Pero con ello no se llega a parte alguna, porque la comprensión aplastantemente dominante del concepto en cuestión no es la que ingenuamente se tenga o se pueda tener desde la izquierda, la profesión o la academia progresistas, sino la que ha impuesto la esclavitud asalariada.
Y aunque el gusto por la competencia, como arguyen los amantes de la competitividad (a la que estiman un arte), sea parte de la naturaleza del hombre, éste no debe rendirle pleitesía a sus inclinaciones egoístas debiendo, por el contrario, luchar contra ellas. Con todo, los que admiran el capitalismo, confiesan que la falta de confianza entre las personas es un daño colateral (collateral damage) de la competencia. Admiten, además, algo importante, a saber, que las empresas son los ambientes donde mejor se manifiesta ese gusto, para nosotros nefasto. Y señalan que: “En la práctica las empresas valorizan el trabajo en equipo, pero acaban privilegiando la performance individual a la hora de dar un aumento o ascender a alguien. Eso acaba comprometiendo no solo el relacionamiento del equipo, pero también confundiendo amistades que puedan haber surgido en el trabajo.” O sea, que las propias tesis manejadas por los “gurúes” del capitalismo, en la realidad se desmoronan y solo buscan sostener una mentira universal que pueda soportar las derruidas bases del sistema. Esto no debe pasar desapercibido.
Nosotros, lejos de ver en la falta de confianza entre las personas como algo accidental, somos de la convicción de que ello constituye un rasgo distintivo e inevitable de la competencia y, con mucha mayor razón, de la competitividad.
Al respecto de la necesidad de hacerle frente a estas incitaciones, Fidel Castro escribe: "Leer es una coraza contra todo tipo de manipulación. Moviliza las conciencias, nuestro principal instrumento de lucha frente al poder devastador de las armas modernas que posee el imperio; desarrolla la mente y fortalece la inteligencia […]; estimula el sentido crítico y es un antídoto contra los instintos egoístas del ser humano.”
Y en otra de sus reflexiones, el líder de la revolución cubana, señala: “Pareciera que la naturaleza determinó la evolución de los seres humanos para ser capaces, desde muy temprana edad, de hacer que la conciencia prevalezca sobre los instintos...”.
En definitiva, los pueblos de Nuestra América, los países del ALBA, los profesionales y universidades comprometidas con sus pueblos y el conjunto de fuerzas que bregan porque nuestra región alcance su segunda y definitiva independencia, debemos librar batallas decisivas en todos los terrenos, incluyendo el plano de las ideas que adquiere una gran relevancia para contrarrestar la influencia ideológica que el neoliberalismo ejerce sobre muchas personas. Más, no podemos emanciparnos de ningún modo si caemos en el perverso entramado conceptual del imperio, sus transnacionales y sus mercados globalizados.
A los conceptos del neoliberalismo debemos entonces oponerle los nuestros, aquellos que estén en concordancia plena con las aspiraciones, deseos e intereses de nuestros pueblos. Pero el reto señalado, no es sólo una incumbencia de nuestra región, lo es también en igual grado de todos los pueblos, del Norte o del Sur, que aspiren a librar a la humanidad de la peor de las pandemias que jamás haya existido sobre el planeta: la del capitalismo depredador, que hace de las sociedades una selva más brutal y descarnada que en la que habitan los animales, porque logra sacar del ser humano aquel instinto perverso de progresar pasándole encima a los demás. La empresa vista desde el capitalismo es un instrumento inmoral para logar el fin el último: la acumulación del capital y por lo tanto del poder.
Es peligroso que caigamos en la trampa de estar produciendo “empresarios” a granel, lo cual promoverá más dispersión política entre el pueblo, mayor aislamiento individualista, y así perdamos la oportunidad de rescatar la fuerza de la revolución: el pueblo. ¿Por qué no hablamos nuestro propio lenguaje alternativo al capitalismo? ¿Por qué no hablamos de financiar la economía colectiva, las comunidades, las cooperativas…etc.? Hay otras formas de producción que fomentan la solidaridad y no el individualismo, que es el modelo del homo capitalista.
Nuestro modelo ha sido definido hace ratos, el ser humano emancipado, solidario, colectivo, democrático, con conciencia política, y debemos defender que el mercado no es propiedad de los capitalistas, como nos quieren hacer creer; el mercado nace con las primeras civilizaciones, pero hemos de recuperar algunas de sus características originales para crear nuestro propio estándar de comercio justo, complementario, humano y solidario.


miércoles, 4 de septiembre de 2013

SIRIA Y LOS MOTIVOS DEL LOBO.


America does not at the moment have a functioning democracy,”
Jimmy Carter
Oscar A. Fernández O.
Los más grandes proveedores de la violencia en el mundo se presentan como los más grandes consignatarios de los “derechos humanos” en el mundo. Ni una palabra sobre las consecuencias reales de un ataque. La administración Obama promete implícitamente al pueblo estadounidense que sólo sirios sangrarán en esta nueva "guerra". Con esta promesa esperan que el pueblo no se levante contra un gobierno que comete crímenes de guerra en su nombre.
El gobierno sirio recibió una solicitud formal de Naciones Unidas el sábado 24 de agosto para permitir el acceso de un equipo de inspectores a los suburbios de Damasco, para determinar si se habían utilizado armas químicas. El gobierno sirio concedió el permiso al día siguiente, domingo 25 de agosto. (Brian Becker)
Funcionarios de la administración Obama declararon de inmediato que las inspecciones ya no importaban porque el gobierno sirio había retrasado el acceso de los inspectores de armas de la ONU al sitio. De hecho, altos funcionarios de Estados Unidos llamaron al Secretario General de la ONU, Ban Ki -Moon, el 25 de agosto (cuando Siria acordó que los inspectores podían hacer la visita) exigiéndole que cancelara las inspecciones de armas porque ya "no tenían sentido" (Wall Street Journal, 26 de agosto 26)
Después de meses de campaña sistemática de intoxicación informativa y manipulación mediática, encaminada a presentar una imagen criminal del gobierno del partido Baaz y a los terroristas islamistas como cándidos opositores, las últimas declaraciones de representantes del gobierno de EEUU apuntan a un próximo ataque contra Siria por parte de una alianza de países imperialistas, pese al veto de Rusia en el Consejo de Seguridad de la ONU.
Tanto la Coalición Nacional Siria (CNS), como el Ejército Sirio Libre (ESL), nacieron fuera del país y están conformados en sus direcciones, mayoritariamente, por sirios que no vivían en Siria, miembros de Organizaciones No gubernamentales y Fundaciones ligadas a los servicios de Inteligencia  tanto de Estados Unidos como de otros países, como se ha demostrado en varias ocasiones. La “tropa” está formada- en una mayoría-  por mercenarios de Al Qaeda nada menos que bajo control de la OTAN. Lo cual es fácilmente comprobable.
El secretario de Estado, John Kerry, salió ante la prensa para desvelar parte de la información que la Inteligencia estadounidense (CIA) dice que maneja y que según la cual Damasco ha empleado en numerosas ocasiones armas químicas, la última la semana pasada. "Sabemos que el régimen de Bashar al Asad tiene el programa de armas químicas más grande de Oriente Medio y sabemos que las ha utilizado contra su propia gente", enfatizó el jefe de la diplomacia estadounidense, que acusó al "matón y asesino" Al Asad de cometer "crímenes contra la humanidad" (publico.es 30 de agosto de 2013)
Con el fin de consolidar su poderío militar y económico, la maquinaria bélica imperial, personificada en los gobiernos de los EE. UU, Inglaterra y demás miembros de la OTAN, están llevando al mundo nueva­mente al peligroso desfiladero de la guerra.
Según el «Plan Nuevo Medio Oriente»: la idea es atomizar esas sociedades, en sectas, etnias, cultos y tribus enfrentándolas entre sí para facilitar su dominio en la región y avanzar en el cerco de Rusia, China e Irán, potencias que, aun con sus diferencias y límites, constituyen un escollo a los planes de domina­ción mundial de las grandes corpora­ciones internacionales.
"Las armas químicas usadas en Siria amenazan la seguridad nacional de Estados y de aliados como Israel, Turquía y Jordania”, dijo por su parte el presidente Barack Obama en una breve intervención posterior a la realizada por Kerry. El mandatario aseguró que aún no ha tomado una decisión pero confirmó que está considerando una acción militar "limitada".
Sin embargo, el Washington Times (www.washingtontimes.com ) publica el 6 de mayo de este año: “El testimonio de las víctimas sugiere que fueron los rebeldes, no el gobierno sirio, que utiliza gas nervioso sarín en un reciente incidente en la nación azotada por la revolución, dijo un alto diplomático de la ONU el lunes”
Sin embargo, Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Turquía, Jordania e Israel, por poner sólo algunos ejemplos, han dejado ya bien clara su intención de agredir militarmente a Siria, independientemente de las decisiones que pueda adoptar a tal efecto el Consejo de Seguridad de la ONU, lo que simplemente supone la confirmación de las actividades parcialmente encubiertas, que vienen realizando en los meses pasados, proporcionando entrenamiento, armamento y cobertura política a los inocentes “opositores”.
La falsedad se pone otra vez a la orden del día: el supuesto uso de armas quími­cas por parte del gobierno de Al Assad nos recuerda a aquella denuncia de la existencia de un arsenal de armas de destrucción masiva en Irak que nunca fue encontrado por que no existía, pero sirvió de pretexto para invadir ese país y saquear sus producción petrolera, destruyendo la vida de cientos de miles de personas, la casi totalidad de la infra­estructura nacional y hasta los precia­dos bienes culturales, patrimonio de la humanidad, en ese país que aun hoy, como Afganistán, sigue ocupado.
Estados Unidos, abandera una intervención que viola una vez más, hasta el más mínimo vestigio de legalidad internacional, si es que algo queda después de esta monstruosidad, apoyada por la previa labor terrorista des­estabiliza­dora de mercena­rios, que se fundamenta en los propósitos de la “doctrina del shock”.
Extendiendo una guerra que podría tener consecuencias regionales y mundiales devastadoras, la administración Obama se está inmiscuyendo en un juego peligroso. Los Estados Unidos y Siria son miembros de Naciones Unidas y signatarios de los Estatutos de la ONU que establecen como ilegal que un país miembro ataque a otro, salvo en el caso de defensa legítima.
Los cálculos de la administración Obama sobre por qué puede y debe bombardear Siria no se basan en la idea de la "legalidad", sino en el poder y sólo en el poder. Piensan que Siria es tan pequeña y vulnerable que no será capaz de defenderse o de tomar represalias contra objetivos estadounidenses. Mientras, los grandes buques de desembarco rusos Minsk y Novocherkassk zarparon este martes rumbo al mar Mediterráneo, anunció el Ministerio de Defensa ruso. Los buques de asalto anfibio rusos "llegarán a la zona asignada el 5 o el 6 de septiembre tras pasar por los estrechos (Bósforo y Dardanelos) y realizarán sus tareas según el plan del mando operativo emplazado a bordo del buque antisubmarino Almirante Panteléyev", explicó el ministerio, citado por la agencia rusa Itar-Tass.
Esperemos, para ver si finalmente se aplica la razón y la cordura, y los norteamericanos junto a sus aliados, se resignan a reconocer que el régimen sirio tiene el apoyo mayoritario del pueblo o por el contrario, se imponen las acciones bélicas. De ser ésta la vía, quizás sería la guerra más impopular de la historia de los Estados Unidos y Barack Obama debería de devolver su medalla de premio Nobel de la Paz, siendo el presidente norteamericano que más guerras mantuvo e inició bajo su administración, con el acompañamiento de los belicistas que controlan el Congreso. Según el último sondeo de Reuters (24.08.13), el 60% de los estadounidenses, a pesar de las semanas de propaganda de Washington y el seguidismo de los medios de comunicación corporativos, se opone a una guerra de EE.UU. en Siria. Sólo el 9% ciento está a favor de que EE.UU. lance un ataque.
Si ya se condenó al Estado Sirio y hay que aniquilarlo, ¿quién pagará en Occidente los asesinatos de lesa humanidad cometidos otra vez en “defensa de los derechos humanos”?

VIOLENCIA SOCIAL: UN EXAMEN DESDE LA IZQUIERDA


Violencia es un fenómeno acerca del cual tenemos intensas vivencias; es parte de nuestra experiencia cotidiana. En ocasiones, en forma invisible, su presencia acompaña nuestras interacciones diarias. Podría decirse que la violencia circula en nuestro entorno. Nuestra sociedad está atravesada por la violencia, como toda sociedad de clases. Se establecen relaciones de poder entre dominadores y dominados, donde aparece la opresión, el autoritarismo y la discriminación.

Las temáticas conexas de la violencia, del crimen organizado, de las pandillas de los grupos delincuentes y de la inseguridad son centrales para entender las dinámicas de las sociedades latinoamericanas. Latinoamérica es una de las regiones más desigual y violenta del mundo. La tasa de muertes violentas y la tasa de homicidios cometidos por arma de fuego, siguen siendo unas de las más altas del mundo. De manera diaria, la violencia, que sea política o de carácter contestatario, pone en tela de juicio a la institucionalidad pública y debilita sumamente al Estado. En ciertos países, como El Salvador, Guatemala, México, Honduras, Brasil y Colombia, la violencia es el factor principal de deslegitimación de las instituciones.

Violencia estructural, por ejemplo, consiste en agredir a una agrupación colectiva desde la misma estructura política o económica. Así, se consideran casos de violencia estructural aquellos en los que el sistema causa hambre, miseria, enfermedad o incluso muerte a la población. Serían, en definitiva, aquellos sistemas que no aportan las necesidades básicas a su población por la misma formación. Si nos remitimos a la definición de violencia como la aplicación de métodos fuera de lo natural a personas o cosas para vencer su resistencia, llevaría a hablar de abuso de autoridad en el que alguien cree tener poder por sobre otro. Generalmente se da en las relaciones asimétricas, el hombre por sobre la mujer o el padre por sobre el hijo, para ejercer el control.

La idea de violencia estructural se gestó poco a poco, ante la necesidad de explicar las interacciones de las prácticas violentas en los diversos ámbitos sociales. Tal vez se pueda encontrar un significativo precedente en las explicaciones que los teóricos marxistas daban a la explotación y la marginación de los trabajadores, aunque al dar demasiada importancia a las condiciones económicas dejaron de lado otras explicaciones. Otro precedente más cercano está en los años sesenta cuando Martin Luther King, (filosofía de la no-violencia) líder de los negros norteamericanos en su lucha contra el racismo, contribuyó a entrever causas más profundas de la marginación en algunos de sus escritos y alocuciones (Bautista: 2004)

La violencia, como muchos de los sistemas humanos, ha alcanzado dentro de la globalización un grado de complejidad, donde las relaciones que se establecen entre unas y otras formas de la misma son, en parte, determinantes en sí mismas y por tanto, dando otra vuelta de tuerca, las verdaderas razones no son las aparentes sino otras profundas que se sustentan y retroalimentan entre sí.

En este contexto de violencia y de inseguridad crónica, en muchos países de la región, la temática de la seguridad se ha vuelto la prioridad principal entre las demandas sociales de la gente. En tiempo de elecciones, los candidatos evocan en prioridad a las temáticas de seguridad y de convivencia ciudadana en sus programas políticos, para poder corresponder con las exigencias de la gente. Así, las políticas de varios gobiernos latinoamericanos buscaron últimamente implementar políticas de seguridad que no solo administren el problema, sino lo resuelvan.

Por medio de esas políticas, durante la última década, los Estados han tratado de bajar los niveles muy altos de violencia y de inseguridad. Entre esas políticas, podemos distinguir las políticas de “seguridad de Estado” y las políticas de “seguridad pública”. Las políticas de “seguridad del Estado” ponen la responsabilidad de la seguridad en la acción conjunta del Estado, del Ejército y de la policía en general. En cambio, las políticas de “seguridad pública” combinan esos mecanismos tradicionales con mecanismos políticos alternativos como son las campañas pedagógicas y el fomento de la cultura de participación ciudadana para realizar los objetivos de seguridad y de convivencia pacífica. Las políticas de seguridad para los ciudadanos tienen como principio fundacional, que la seguridad es responsabilidad de una pluralidad de actores y no sólo de las instituciones del Estado.

Lastimosamente, en la realidad actual, esas políticas de seguridad para la ciudadanía no se diferencian mucho de las políticas tradicionales de seguridad del Estado y tienden a usar métodos eminentemente represivos. La creciente implementación de políticas de “seguridad ciudadanaen América latina no ha contribuido a bajar el número de crímenes, de delitos y de hurtos. Por su acción constante de fragmentación de las sociedades locales y de exclusión de los “malos ciudadanos”, esas políticas de “seguridad” han contribuido más bien a la anomia social y al monopolio de la violencia, dos aspectos nodales para el mal funcionamiento de la democracia.

Los aspectos relacionados con los ajustes estructurales así como las respuestas sociales urbanas que emergen en América Latina son elementos claves que intervienen en el análisis de la violencia.

Si bien es cierto que el “equilibrio social inestable” se refiere a la frágil estabilidad bajo la cual los poderes negocian los compromisos políticos con los diversos intereses para mantener el control social, la creciente violencia urbana e inseguridad sugieren un “nuevo desequilibrio social” y pérdida de control a través de América Latina. En las metrópolis de la región, el desorden y la violencia son parte del cotidiano.

En algunos países la situación ha generado un círculo vicioso en el que los ajustes estructurales de orden neo-liberal han generado más desigualdad, exclusión, pobreza y alienación que conlleva al crecimiento de la violencia criminal y radical, que a su vez genera un estado de violencia y coerción, reactivando aun más la resistencia violenta desde abajo.

Como los Estados Nacionales se encuentran cada vez menos capacitados para negociar social y políticamente con los sectores movilizados de la sociedad, han tenido que imponer medidas crecientes de violencia y de control social. Los Estados en cada país, representan un segmento particular de la geografía global, caracterizada por una estructura social y una forma cultural particular, alianzas políticas así como por negociaciones sociales e intervención de mercado (Poulantzas: 1978)

El recurso de los Estados al uso de la violencia como vía de mantener el orden o simplemente justificar su propia legitimidad, lo indica la presencia creciente del ejército en las calles de las ciudades Latinoamericanas. La aplicación de la fuerza por parte del Estado es inherente a la aplicación de las políticas de austeridad, y su extensión a través de la región sugiere que constituye la condición necesaria para la incorporación de las naciones a la economía neoliberal del mercado global.

De lo que estamos seguros, es que no se puede entender el problema de la violencia social, sin entender la sociedad como la organización y reproducción sistemática de determinadas relaciones de poder, y como la articulación de un conjunto de medios para la preservación de éste. La política organiza el poder, le otorga forma estatal y viabiliza un proyecto socio-económico de clase. En este marco, la violencia es parte activa de la estructura social, no es sólo un instrumento, sino sobre todo una expresión de conflicto. La violencia es inherente a una estructura social injusta, a un orden social basado en la explotación del trabajo, en la exclusión y marginación económica, social y cultural de vastos sectores de la sociedad. Cómo llegar al centro de esto es el verdadero reto.

El escenario más desastroso lo constituiría un futuro que reproduzca indefinidamente las condiciones actuales – con un nivel de inseguridad no solo para aquellos ya excluidos estructuralmente sino también para aquellos sectores medios, profesionales y técnicos que son los nuevos excluidos, forzando a los Estados a militarizar sus sociedades como única vía para mantener el orden y continuar con la aplicación de las políticas de ajuste estructural.

Oscar A. Fernández O.